Más de 11,7 millones de niñas y mujeres han sufrido algún tipo de violencia machista (violencia física o sexual) en algún momento de su vida y el 99,6% de las violencias sexuales son cometidas por un agresor hombre. Es necesario visibilizar estas realidades de violencia sexual para que las mujeres puedan tener garantizado el cumplimiento de sus derechos fundamentales.
Aggressor da visibilidad a estos datos poniendo el foco en el agresor a través de historias reales de mujeres que han sufrido violencia sexual, con la finalidad de mostrar estos sucesos y romper el estereotipo de que el agresor es un monstruo o enfermo mental, alguien fácilmente detectable, de aspecto peligroso y desagradable. La realidad es bastante diferente. El agresor sexual resulta ser, la gran mayoría de las veces, un individuo como cualquier otro, que no se puede distinguir del resto de las personas «normales» y que lo único que tienen en común es el machismo, y eso significa que muchos de los hombres que conocemos pueden ser agresores y habitualmente gente cercana o conocida de la víctima. Hay diferentes tipos de agresores, pero todos comparten como característica socializadora la autoafirmación del varón a través de la utilización de la sexualidad y el poder.
Aggressor tiene como objetivo denunciar, sensibilizar y reflexionar sobre la violencia sexual en la sociedad, a través de diferentes historias de supervivientes de agresiones sexuales.
¿Qué ocurre con las mujeres que han sufrido violencia sexual?
¿Qué sucede con el agresor?
¿Qué provoca en el entorno de ambos?
¿Cómo afectan estos hechos en la sociedad?
¿Qué educación estamos dando?
¿Son suficientes las políticas y los recursos existentes?





































